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Continuación

Hola! he vuelto con nuevo cap! :D Sii! después de muchos meses sin escribir, he encontrado un ratito para poder continuar esta historia. Siento mucho haber dejado todo esto a medias, pero la verdad no tuve otra opción u.u
Espero que les guste la continuación de la historia y aprovecho de agradecerles por su constante apoyo =)
Se cuidan, un beso!


-Tienes que salir de aquí- se repetía Annie, mientras volaba lo más rápido que podía buscando alguna salida.
Miraba para todos lados, pero lo único que encontraba eran árboles y más árboles. ¿Dónde rayos la había traído Zach? De pronto, divisó la orilla de un lago y entonces supo donde se encontraba.
Era un lago que se ubicaba a las afueras de la ciudad y que estaba rodeado de un bosque muy antiguo, protegido por los ambientalistas; por lo tanto los árboles eran inmensos y nunca nadie pasaba por ahí, y menos en mitad de la noche.
-Mmm.. Perfecto lugar para esconder a alguien que has raptado- pensó Annie.
Una vez que estuvo orientada, comenzó a volar en dirección a la ciudad. Sabía que Zach había mandado unas sombras para que la siguieran, sin embargo ella tenía que salir de allí de algún modo, por lo que no le importó que las sombras vinieran detrás suyo. Ya se desharía de ellas más tarde.

Luego de una media hora más o menos recorriendo el cielo, divisó los primeros edificios y supo que estaba de vuelta en la ciudad. Aliviada, comenzó a descender y cuando ya estuvo parada en tierra firme observó a su alrededor en busca de las sombras, pero inmediatamente notó que estas habían desaparecido. Seguramente, Zach tenía algún plan en contra de ella, pero se sentía tan cansada que lo único que quería era llegar a su casa y dormir.
Enseguida, cuando Annie entró a su departamento, tomó una ducha y se durmió aquella noche pensando en todo lo que había ocurrido.

-Ring! Ring! Ring!- sonaba el teléfono celular de Annie
-¿Si?- contestó Annie con voz adormecida, como la de todas las mañanas al despertar.
-¡Annie! soy yo, Matt, te he estado llamando desde hace 2 días y no me contestabas el teléfono, pensé que te había pasado algo.
-Ahh.. Hola Matt, si lo siento... he estado ocupada-contestó Annie -si supiera todo lo que me ha pasado- pensó rápidamente.
-Oh, ahora entiendo. Bueno, solo quería saber como estabas, ya que desde esa tarde que te fuiste de mi casa, no había hablado contigo-
-Ohh Matt, eres muy tierno, gracias por preocuparte- respondió Annie muy feliz de que al menos una persona mostrara algo de aprecio por ella sin juzgarla. Desde que ella lo había conocido, su ternura y sencillez era lo que más le había gustado de él.
-Oye Matt ¿qué hora es?- preguntó de pronto Annie
-Ya es mediodía, ¿porqué?-
-¡Mediodía! Oh! ¡He dormido mucho hoy! Lo siento Matt, pero tendré que colgarte. ¡Gracias por llamar!- contestó Annie apresurada
-Ok, pero ¡espera!, emm... ¿puedo pasar por tu casa más tarde? me gustaría verte-
Annie lo pensó un segundo, no estaba segura si se encontraba en condiciones de ver a alguien después de lo que había pasado, y además podía aparecer Zach en cualquier momento para intentar matarla.
-Creo que no es buena idea- dijo finalmente
-¿Porqué? Vamos Annie... necesitas distraerte; trabajas mucho. - contestó Matt
-Mmm.. Bueno, ven a mi casa como a las 6. - dijo Annie, poco convencida de lo que estaba diciendo.
-Ok, nos vemos entonces a esa hora. Adiós-
-Adiós-

En cuanto colgó el teléfono, comenzó a pensar que quizás no era tan mala idea pasar un tiempo con Matt. Después de todo, necesitaba darse un descanso de todos los problemas con los que estaba lidiando. Fue a su habitación y se puso un hermoso vestido negro apegado al cuerpo, que hacía resaltar su esbelta figura, y se arregló un poco el cabello. Muchas horas más tarde tocaron el timbre y Annie abrió emocionadamente.

-¡Hola!- saludó Annie primero
-Wow, te ves muy linda- dijo Matt cariñosamente
-Gracias. Ven pasa-
Enseguida se sentaron y comenzaron a conversar como si se hubiesen conocido de toda la vida. Annie empezaba tener sentimientos por Matt, que jamás había sentido por ningún otro chico y eso que apenas se conocían de hace algunos días. Sin embargo, era como si ellos dos estuviesen conectados de alguna forma, puesto que Annie se sentía atraída hacía él de una forma casi sobrenatural y eso la hacía sentirse segura y querida como nunca antes.

-Bueno Annie, creo que ya es hora de irme. Me alegro mucho por haberte visto hoy y ojalá nos juntemos otro día- dijo Matt, unas horas después de haber llegado.
-Gracias por venir Matt, yo también me alegro mucho por haberte visto-
-Tienes muy lindos ojos ¿sabías?- dijo Matt
-Ohh.. no es verdad jaja- contestó Annie un poco sonrojada, el chico realmente sabía como cautivarla.
-Claro que es verdad jaja-
-Bueno, pero a mi me gustan más los tuyos- dijo Annie

Hubo un silencio entre ellos y sus miradas se cruzaron por un momento. Aquel momento hizo que Annie sintiera una leve descarga eléctrica por todo el cuerpo que la hacía sentir muy especial.
De pronto, ella posó sus brazos alrededor del cuello de Matt y sus cuerpos se acercaron involuntariamente. Sus caras apenas estaban a unos centímetros de distancia.

-¡Bravo! ¡Bravo!-

Annie escuchó esa maldita voz que hubiese dado la vida por no volver a escuchar nunca más. Era Zach, quién aplaudía de pie en el marco de la ventana, viendo la escena muy animado.

-¿Tan rápido de olvidaste de mí Anabelle? jajaja ¿y ya te conseguiste a otro a quién mimar?- hablaba Zach sarcásticamente, con ese tono de voz tan carácteristico de él.
Annie lo miraba expectante, no podía creer que Zach se hubiese aparecido tan repentinamente.
-¿Quién es él Annie?- dijo de pronto Matt.
Por un momento Annie casi había olvidado que él se encontraba ahí.

-Matt, creo que debes irte de inmediato- contestó Annie nerviosa
-Pero... no me... -
-¡Vete ahora! ¡rápido Matt!- respondió Annie mucho más alterada que antes.
-Ah no no no, espera Anabelle, ¿no me vas a presentar a tu amigo?- dijo Zach, acercandose a Matt.
-Aléjate de él ahora mismo. ¡No te atrevas a tocarlo!- gritó Annie
-Cálmate Anabelle, solo quiero... conocerlo- respondió Zach con una mirada malvada en sus ojos.
De pronto, Anabelle vio una sombra negra moverse rapidamente a través de ella y se escuchó un grito que provenía de Matt.
-¡¡No!!- gritó Annie con lágrimas en sus ojos
Y al instante vio caer a Matt en el suelo con una herida en la cabeza, inconciente...

6

Disculpas =(

Hola a todos y a todas :)
Hago esta entrada rapida para pedir mil disculpas por no subir capitulos!!!. La verdad es qe he estado demasiadoooo ocupada, no se imaginan cuanto y deje el blog un poquito botado :(
[bueno, lo admito, lo dejé bastante botado u.u ]
Espero qe me entiendan y bueno.. trataré de publicar el siguiente capitulo este fin de semana, porqe se que hay muchas chicas que venian siguiendo la historia .
Como siempre, les agradezco mucho qe siempre esten atentas al blog viendo qe pasa y enserio, me alegra mucho saber qe no he perdido seguidores :D
En fin, espero qe me entiendan y tranquilas qe ya vendrá un nuevo cap.
Cuidense mucho! Besos ^^
7

Batalla entre Ángeles

Lo que antes había sido un pequeño calabozo absolutamente oscuro, ahora se había convertido en el espectaculo más impresionante de luces que alguien hubiese podido ver en toda su vida.
Zach ya no estaba en aquella posición tranquila y con aires de superioridad en la que se encontraba luego de haberse mostrado tal y como era frente a Annie. Ahora la expresión de su rostro mostraba cierta inseguridad y miedo, algo que hasta ese momento, ella no había notado.

Aún así, Zach al darse cuenta de lo ridículo y atemorizado que se veía, intentó controlarse y le dirijió algunas palabras a Annie.

-No creas que por que ahora recuperaste tus poderes se te hará más fácil la tarea jaja. Tú no sabes de lo que yo soy capaz, de hecho lo poco que haz visto de mí no es ni un 5% de mis habilidades. No me subestimes.-
-A mí me importa bien poco las cosas que puedes hacer. Si tengo que sacrificar mi vida para matarte, pues eso haré.- Contestó Annie desafiante
-Entonces que empieze la...

Las últimas palabras de Zach fueron interrumpidas por una brillante bola de fuego que iba dirijida hacia él. Como un acto reflejo, Zach la esquivó sin ningún problema. Ya había visto muchas veces esa técnica con ella y sabía como debía defenderse. Sin embargo aquella bola de fuego era solo un mínimo porcentaje de lo que Annie podía hacer.

Fue entonces, cuando comenzó la verdadera batalla.
Annie comenzó a lanzar infinitivas bolas de fuego por todo el pequeño calabozo,destrozandolo por completo. Utilizó sus hermosas alas ya desplegadas para salir de ahí y pelear en algún lugar con más espacio. Cuando estuvo ya en el aire miró hacia todos los lados y vió el escenario en el que se encontraba. El lugar al que Zach la había traído era espeluznante, estaba rodeada de árboles viejos y oscuridad por todas partes. Sin lugar a dudas era un bosque muy antiguo y por más que volaba hacia arriba, no lograba encontrar las copas de los arboles o la luz de aquella hermosa luna que siempre le había gustado contemplar en las noches.

En ese instante y sin darse cuenta, Zach la tomó por los hombros y bajo volando con ella hasta azotarla contra el duro tronco de uno de los árboles. Annie lanzó un grito de dolor pero pudo mantenerse de pie. No dejaría que aquellos simples golpes acabaran con ella, no ahora que debía vengar a sus padres, ahora que su vida había tomado algo de sentido, ahora que sabía absolutamente toda la verdad.
Annie tomó fuerzas e instintivamente juntó sus manos como si fuera a rezar. Realmente no sabía que estaba haciendo pero algo en su subconciente le decía que eso la podía ayudar. Enseguida, una gran energía destellante comenzó a salir entre medio de sus manos y ella las fue separando suavemente. Una vez separadas sus manos apareció entre ellas una enorme espada con franjas de oro y de un filo que se veía inmensamente poderoso. Annie algo sorprendida pero sin vacilar tomó la espada en el aire y antes de que Zach hubiese podido pestañar, ella flectó sus rodillas y dio un enorme salto que la hizo caer frente a él.
Zach nervioso dio un paso atrás, pero enseguida se reincorporó y la fulminó con la mirada. Sus cautivadores ojos rojos se veían aún más llenos de maldad que antes.

-Já.. apuesto que ni sabes como ocupar tu juguetito- se rió Zach burlandose de la espada que Annie llevaba entre sus manos

Annie sin siquiera contestar al comentario de su enemigo corrió hacia él y corto su hombro con tal facilidad que hasta ella quedó impresionada por lo que había hecho. Sin embargo, para Zach eso no habían sido ni cosquillas y enseguida le lanzó dos sombras que se fueron a poner bajo sus piernas y la dejaron inmovilizada.
Annie comenzó a forcejear para zafarse pero lo único que consiguió fue que las sombras se aferraran aún más a sus piernas y le causaran profundas heridas alrededor de sus tobillos.
Zach voló hacia ella a un velocidad indescriptible y le pegó un fuerte rodillazo en el estómago que hizo que Annie cayera al suelo y escupiera sangre de la boca.
Estaba siendo brutalmente masacrada por su oponente.
-No te esfuerzes tanto Anabelle, nunca haz podido vencerme y esta no va a ser la excepción-
-Maldito.. ojalá te pudras.. en el infierno- contestó débilmente Annie
-Já.. la única que se pudrirá en el infierno eres tú. Por si no lo sabías, no puedes pasarte la vida vagando como ángel reencarnado en la tierra. Si no me destruyes, no puedes volver al cielo y por lo tanto las sombras vendran a buscarte para llevarte al infierno. Ves? Lo único que estoy haciendo, es ayudarte.. Jajajaja-
Annie se estremeció al escuchar sus palabras, si no lo mataba ¿ella moriría de todas formas a manos del demonio?

- Y qué hay de ti, supongo que tampoco puedes estar vagando entre la tierra y el infierno por el resto de la eternidad ¿o si?- dijo Annie esperando escuchar alguna respuesta alentadora.
-Pues nuevamente te equivocas mi querida Annie, a diferencia tuya yo no puedo volver al cielo y bueno.. tampoco es que me interese volver, la vida allá es un asco jaja. Además yo ya soy parte del infierno, no te das cuenta? las sombras están conmigo.-

Cuando hubo terminado de decir aquellas palabras, Zach materializó en sus manos una alabarda y se lanzó sobre Annie para herirla, sin embargo ella se defendió con su espada y luego se la enterró en una de sus piernas. Zach dio un grito ahogado y se hechó para atrás.

En ese momento Annie supo que necesitaba salir de ahí. Aunque había recuperado sus poderes, no estaba en condiciones de seguir peleando con él. Se notaba demasiado que el tenía mucha más experiencia en batallas que ella y si se quedaba un segundo más en aquel lugar podría no salir viva de allí. Además aún estaba inmovilizada por las sombras y no sabía como deshacerse de ellas.
Comenzó a batir sus alas para ver si de esa forma lograba despergarse del suelo pero era imposible, aquellas sombras no cedían. Fue entonces que se le ocurrió una idea. Comenzó a juntar energía, generando dos bolas de fuego en cada una de sus manos.

-Pff Anabelle, de nuevo con la estupidez de las bolas de fuego. Sabes que no me afectan y siempre las esquivo.-
-No son para ti imbécil-

Y en cuanto Annie pronunció aquella ultima palabra lanzó las bolas de fuego a cada una de sus piernas, hiriendolas, pero a la vez liberandose de las sombras. Aun así con la piernas sangrando, dio su ultimo esfuerzo y con un ligero salto tuvo el impulso para salir de allí volando.


3

Transformaciones

Hola!! =)
Primero qe nada, pedir mil disculpas por haber demorado tanto con el capitulo u.u La verdad, esqe no había estado muy inspirada en escribir ultimamente y además comenzaron las clases en mi ultimo año de colegio, asi qe he estado super ocupadita =/
Pero bueno, aqi ya está el tan ansiado capitulo jeje. Espero qe les guste y me den sus comentarios, qe son muy importantes para mi ^^
Agradezco de antemano su constante apoyo :)
Cuidense, un Beso!!


Annie lentamente fue recuperando la conciencia y se fue levantando débilmente de la superficie fría y rocosa en la que se encontraba. Un dolor punzante en la parte trasera de su cabeza hizo que intentara llevarse las manos a la enorme herida que cubría su nuca, pero no pudo hacerlo. Tenía las manos completamente atadas con un cordón que parecía fácil de romper, sin embargo aquella idea fue rechazada por Annie cuando intentó tirar de él para liberar sus manos y se lastimó sus frágiles muñecas.
Se encontraba encerrada en una especie de calabozo pequeño que con suerte tendría tres metros cuadrados de espacio y una diminuta ventana en la parte de arriba de la pared. Todo estaba sucio y repleto de insectos qe caminaban por las agrietadas murallas. El lugar hubiese estado en completa oscuridad si no hubiese sido por las pequeñas franjas de luz que se escabullian a través de la ventanita.

-Por fin te dignaste a abrir los ojos-

Las palabras provinieron de la persona que hasta antes de esa noche había sido su "novio" y que repentinamente se había convertido en su peor enemigo.

-Estúpido Zach, ¿donde rayos me has traído?- contestó Annie
-A un lugar en el que no molestarás. Así me dejas en paz, y puedo hacer lo que se me antoje. Y lo mejor de todo es que ahora ya no tienes poderes, asi que te morirás aquí, pudriendote como la maldita humana que eres-
-Eres un bastardo!! ¿Por qué no me mataste y ya?-
-Porque es más cruel y divertido verte morir lentamente já!-

-Engendro del demonio! ahh!!- gritó Annie presa de la rabia que sentía al recordar todo el tiempo que estuvo con Zach sin darse cuenta de que era el maldito Angel Oscuro que le había convertido su vida en un infierno.


-Muestrate como realmente eres!! De qué te sirve seguir aparentando ser algo que nunca fuiste-
-Pff, bueno, si eso es lo que quieres jaja - dijo Zach de una forma tan egocéntrica que si Annie hubiese estado liberada de sus muñecas le hubiese dado un puñetazo en su "cara bonita" que lo hubiese dejado desfigurado para el resto de sus días.


De pronto millones de sombras comenzaron a brotar del suelo en busca de su dueño y corrieron hacia el cuerpo de Zach, cubriendolo de pies a cabeza como una enorme capa negra. El ambiente de lugar se oscureció en su totalidad y ni siquiera aquellos pequeños rayos de luz que entraban por la ventanita pudieron iluminar el calabozo. Annie cerró los ojos por unos breves segundos de tiempo y cuando los volvió a abrir pudo observar la maldad encarnada.
Un malvado Ángel Oscuro la miraba con sus ojos rojo intenso llenos de ira y flotando en el aire como si estuviese sentado en una silla. Tenia su rostro apoyado en la palma de una de sus manos y su cara era tan linda como se había mostrado anteriormente. La diferencia era que ahora tenía el pelo negro, algo desordenado y de su espalda brotaban dos gigantescas alas negras que caían hacia abajo de forma intimidante.

Aquella imagen hizo qe Annie se estremeciera.

- ¿Y qué te parece? ¿No vas a decir nada?- dijo Zach
- ¿Qué quieres que te diga? Eres la cosa mas horrible que he visto en mi vida!- contestó Annie con desprecio.

-Já! Igual me besaste miles de veces antes-
-Pf!- Annie escupió -No te imaginas cuanto me arrepiento-
-Pues, la verdad tienes muchas cosas de las cuales arrepentirte-
-¿De qué hablas?- dijo Annie
-¿O es que no te arrepientes de haber destruido a tu propia familia?-
-Puto!!! Tu tienes la culpa de eso!!!!!!!- gritó Annie con rabia y algunas lágrimas en sus ojos
-Jajajaja! No me heches la culpa de las idioteces que tu haces!-

Aquellas palabras la habían herido. Sin poder evitarlo Annie sintió unas enormes ganas de matar al ser que tenía en frente suyo. Él no solo estaba dejando que ella muriera fisicamente, si no que a la vez la torturaba emcionalmente y eso no podía aguantarlo. Debía acabar con la vida de ese maldito ser. Debía vengar a sus padres.

Repentinamente el cuerpo de Annie comenzó a brillar. Sus ojos se transformaron en dos resplandecientes luces y sintió como sus alas ejercían presión en su espalda para poder salir. Aquella energía infinita que desprendía permitió que pudiera liberarse del cordón que la mantenía amarrada. Se llevó las manos a la cabeza en busca de la herida que Zach le había echo cuando la golpeó para traerla allí, pero lo único que pudo encontrar fue su suave y liso cabello que resplandecía junto a ella.
Zach la miraba atónito. No podía creer lo que estaba pasando. En su última batalla con ella (cuando Annie quemó su casa) él le había lanzado por detrás una sombra que se había insertado en su cerebro dejandola inconciente y sin memoria y a la vez impidiendo que pudiera convertirse en Ángel para el resto de su vida.

Annie le dedicó una mirada furiosa a Zach que hizo que él por un momento sintiera pánico.
La batalla recién había comenzado.
7

Una señal para Encontrarlo

Un rayo de luz directo sobre su rostro, hiso que Annie se despertara. Lentamente fue abriendo sus ojos, notando que se encontraba sobre una superficie blanda. Alrededor de ella paredes de concreto que conformaban una habitación, pero no era la suya. Entonces ¿dónde estaba?
Rápidamente se sentó en la cama y observó el lugar en busca de una salida.
-Ohh, ya has despertado jeje-

Aquella voz se le hizo familiar, pero no completamente.
Era Matt, quién traía en sus manos una bandeja con un vaso de jugo, un café y unas tostadas.
Enseguida Annie recordó lo que había sucedido la noche anterior, excepto por el hecho de que ella no debiió haber despertado allí.

-¿Dónde estoy?-preguntó algo confundida
-En mi casa. De hecho esta es mi habitación y la cama en la que te encuentras es la mía- contestó Matt con un tono divertido
-Y qué diablos hago en tu cama!!- gritó Annie, mirando si aún llevaba su ropa puesta. Para su alivio, no tenía ningúna prenda fuera de su lugar.
-Jaja. Tranquila niña. Te quedaste dormida junto a mí en la laguna, así que te traje para acá ya que no sabía dónde vivías. tu dormiste en mi cama y yo dormí en el sofá jeje-
-Oh! Ahora entiendo...uff, que alivio. Muchas Gracias-
-Jaja, era lo menos que podía hacer. No te iba a dejar botada- dijo Matt
-Que dulce jeje. Mil Gracias-
-De nada. Y bueno veo que ya te mejoró el ánimo!- dijo animósamente Matt

Aquellas últimas palabras habían se clavado como cuchillos, directo sobre el corazón de Annie causando dolor en ella y recordando a su vez la razón por la que había llorado toda la noche.

-Emm.. Supongo. En realidad no quiero hablar de eso ahora.- Contestó un poco angustiada Annie
-Ok, no ha problema. Podemos hablar de otras cosas, pero ahora quiero que te comas este delicioso desayuno que te preparé- dijo Matt, quién había notado cierto dolor en las últimas palabras de Annie.
Al darse cuenta de que Annie no estaba bien, Matt había cambiado rápidamente de tema, para que ella le hablara de lo que le angustiaba, sólo cuando estuviera lista.

Annie desayunó y trató de no pensar en lo que le había pasado. Ahora había conocido a una persona muy dulce que la había ayudado mucho y ella se lo agradecía infinitamente.

Pasaron juntos el día hablando de cosas triviales claro, pero también conociendo un poco el uno del otro. Por supuesto Annie no mencionó en ningún momento nada relacionado con su vida pasada y menos el hecho de que ella era un ángel. Matt la hubiese creído loca si le contaba algo así.

Ya había caído la noche y era hora de que ella se marchara, pero no quería irse. Había pasado un día estupendo y en realidad se sentía bastante sola en su departamento. Matt la trataba bien y era un chico muy tierno y atento. Ella sólo quería pasar un rato más con él.
De pronto sonó su celular.

-Annie!-
-Si? ¿Quién habla?-
-¿Cómo que quién habla? Jaja, soy yo, Zach-
-Oh! Zach- dijo Annie un poco sorprendida. Extrañamente no había logrado reconocer la voz de su "amigo-novio"
-Te estaba llamando para saber cómo estabas. Pensé que te había pasado algo, ya que me dejaste plantado ayer ¿Recuerdas? Teníamos una cita.

¡La cita! Annie lo había olvidado por completo. El día en el que estaban en el café Annie se había tenido que ir repentinamente para ir a su apartamento y hablar con su hermana Jacqueline. Antes de llegar al departamento Annie le había enviado un mensaje de texto a Zach diciendole que se juntara luego en la noche. Y aquella noche había sido ayer, pero con tanta angustia por lo que había descubierto, ella no recordó la cita y simplemente salió por las calles llorando hasta que se encontró con Matt.

-Lo siento Zach! Estuve muy ocupada ayer y se me olvido por completo. Lo lamento- mintió Annie
-No te preocupes linda, podemos arreglarlo. ¿te parece si nos juntamos ahora en mi casa?-
-Emm..Ok- dijo Annie, quién en realidad no tenía ganas de juntarse con él, pero se sentía mal por haberlo dejado plantado, así que debía ir.
-Ok, te veo luego linda-
-Sip, nos vemos. Adiós-

Annie miró a Matt con tristeza, no quería despedirse de él.

-Lo siento Matt, debo irme. Pasé un gran día junto a ti y te lo agradezco mucho. Me ayudaste a curar un poco mi pena. Espero volver a verte.-
-No te preocupes Annie, para mí ha sido un placer. Al ver si algún día nos juntamos. Cuídate mucho.- contestó Matt dedicandole una dulce sonrisa a Annie

Ella se acercó un poco más a él, indecisa al no saber de qué forma debía despedirse. Quería darle un abrazo pero no estaba segura si era lo indicado para el momento. Él como si le hubiese leído el pensamiento, se acercó a ella y la envolvió en sus brazos, dándole un cariñoso abrazo de oso.

Cuando Annie llegó a casa de Zach, él al estaba esperando con un ramo de rosas
-Wow ¿y esto por qué es? Debería ser yo la que te regale algo. Después de todo, yo te dejé plantado.- dijo Annie
-Jaja, eso no importa, ya pasó. Sólo quería darte algo que demostrara cuánto te quiero. De eso se trata ¿no?- dijo Zach

Annie ni supo qué contestar. En realidad aquellas últimas palabras tenían un lindo mensaje, pero no había sonado tiernas ni convincentes. Era como si Zach hubiese estado recitando de memoria algún poema o libreto de una obra de teatro.

Él la tomó por la cointura y la atrajo hacia sí. Ella pasó sus brazos por detrás del cuello de Zach y lo miró directo a los ojos. Por un momento, Annie creyó haber visto un color rojizo casi como el fuego tras la pupila de Zach, pero cuando ella se quiso fijar de nuevo para ver con más detalle, el color rojo había desaparecido de sus ojos.
Annie hizo caso omiso a lo que había visto y besó a su chico cariñosamente.
Permanecieron un rato abrazados. En ese instante Annie vio un extraño tatuaje en el hombro de Zach. Eran dos grandes alas negras flotando sobre gigantescas llamas de fuego. Aquel tatuaje le hiso recordar el relato de su hermana y cómo ella había quemado su casa.
De pronto lo supo.

De un salto se soltó de los brazos de Zach.
-¿Qué pasa Annie?- dijo él, intentando tomarla de nuevo por la cintura.
-Suel..tame..-
-Eh?-
-Tu.. eres..-

Annie no pudo terminar la frase. Un golpe en su cabeza y Annie se sumió en la profunda oscuridad de su mente...
7

Una Triste Noche

-"Angel de la Luz, mataste a tus padres, te odié, quemaste tu casa..."- Aquellas palabras y muchas más que había mencionado su hermana en la nefasta conversación que habían tenido horas atrás, resonaban en su mente mientras corria sin rumbo alguno, en plena oscuridad por las calles de la ciudad.

Annie corría sin poder olvidarse de todo lo que había descubierto, mientras miles de lágrimas brotaban de sus hermosos ojos azules. Se odiaba, se odiaba por ser lo que era. Maldecia en su mente el haber nacido y la ira la llenaba por completo. En aquel momento de tanta frustación lo unico que quería era vengarse del maldito ser que había convertido el resto de su vida "humana" en un infierno.

Quería encontrarlo y masacrarlo a golpes, sabía que tenía ciertos poderes algo sobrenaturales como lanzar bolas de fuego o volar con sus resplandecientes alas ya que su hermana se lo había contado, pero no tenía la menor idea de como hacerlo. Aún así, lo unico que quería era matar.

Luego de más o menos una media hora corriendo con la mirada fija en suelo y el maquillaje totalmente corrido de tanto llorar, sintió como chocaba contra un cuerpo alto y musculoso. Miró hacia arriba y se encontró pegada contra el pecho de un chico que la miraba algo asustado por la cara que ella llevaba. Seguramente el aspecto de Annie en aquel momento era desastroso.

-Por Dios! ¿te ha pasado algo?- le preguntó el chico muy preocupado.
-Eh..mm.-

Annie apenas contestó, estaba en tal estado de descontrol, que sin importarle se lanzó a los brazos del chico y lloró descontroladamente. Él aún la miraba preocupado, pero comenzó a acariciarle la cabeza dulcemente para tranquilizarla.

-Tranquila, ya va a pasar..- le decía él de forma muy tierna

Increíblemente, aunque apenas se habían conocido en ese instante, el tono de voz de aquel chico y las tranquilizadoras palabras de él, hicieron que Annie pudiera calmarse un poco. Cuando él la vio un poco más relajada, le dijo:

-Soy Matt, ¿cómo te llamas tú?-
-Annie.. es decir Anabelle, pero.. amm.. solo dime..Annie.- contestó entrecortadamente ya que ella aún sentía un pequeño nudo en su garganta.
-Lindo nombre jeje, ¿quieres que te lleve a tu casa?- le dijo amablemente Matt
-Mmm.. la verdad no.. necesito ir a otro lado..algún lugar al aire libre.. que no conozca.. necesito pensar.-
-Ok, ¿qué te parece si te llevó a un lugar muy hermoso que yo conozco?-
-Creo que eso estaría bien-
-Ven conmigo, estacione mi auto cerca de aquí-
-Ok-


Juntos subieron al auto. Hasta ese momento Annie no se había dado cuenta de lo guapo que él era. Era alto, musculoso, se veía más o menos de unos 25 años. Annie no podía distinguir claramente el color de sus ojos, al parecer eran grises, algo bastante inusual pero muy cuativador.Tenía el cabello corto y oscuro y su rostro era muy dulce.

Matt manejó como una hora por un hermoso camino a través del bosque, Annie no mencionaba palabra alguna, iba sumida en sus propios pensamientos. Matt tampoco decía ninguna palabra, el silencio era extrañamente cómodo. Por fin llegaron al lugar. Era una pequeña laguna de agua cristalina, que provenía de una preciosa cascada y todo se encontraba rodeado por árboles.
Annie bajó rápidamente del auto y sin importarle corrió hacia la laguna y se tiró para nadar.
Matt, algo sorprendido por la repentina reacción de ella, se tendió a orillas de la laguna con la cabeza hacia arriba contemplando el oscuro cielo estrellado que se veía increible esa noche.
Annie salió del agua y se sintió un poco más liberada de aquellos malditos pensamientos que la habían atormentado minutos antes. Caminó lentamente hacia el lugar en el que se encontraba Matt y sin siquiera sentir verguenza o nervios se tendió a su lado acurrucandose en su pecho.
Como un acto reflejo, Matt la abrazó y ella le susurró al oído:
-Gracias..-

Así estuvieron largo rato, hasta que el cansancio dominó a Annie por completo, haciendo que ella se quedara profundamente dormida acurrucada en aquel chico, que tan dulcemente, esa triste noche la había hecho sentir...feliz.
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Atencion: Para todas mis seguidoras!

Hola! bueno, al fin me he podido conectar y mañana mismo me pongo al día con el 8vo capitulo para qe puedan leerlo :)

Pero a lo qe voy con esta entrada es qe, hoy entre al blog y me he encontrado con la sorpresa de he recibido mas de 1000 visitas! jeje
Sii! :D la verdad es que estoy muy contenta porque el blog lo cree hace poco y veo qe a muchas les ha gustado, asi que más de mil visitas para mí significa mucho.
Es por eso qe quise escribirles hoy esta entrada, para agredecerles mucho mucho mucho por leer y comentar mu blog, en serio eso me pone muy contenta!!

Asi que aquí les dejo una pequeña imagen qe encontré muy linda y qe aproveché para ponerle un mensaje de agradecimiento para todas ustedes =)
Espero qe les guste ^^


Cuidense, un beso!!

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