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Una señal para Encontrarlo

Un rayo de luz directo sobre su rostro, hiso que Annie se despertara. Lentamente fue abriendo sus ojos, notando que se encontraba sobre una superficie blanda. Alrededor de ella paredes de concreto que conformaban una habitación, pero no era la suya. Entonces ¿dónde estaba?
Rápidamente se sentó en la cama y observó el lugar en busca de una salida.
-Ohh, ya has despertado jeje-

Aquella voz se le hizo familiar, pero no completamente.
Era Matt, quién traía en sus manos una bandeja con un vaso de jugo, un café y unas tostadas.
Enseguida Annie recordó lo que había sucedido la noche anterior, excepto por el hecho de que ella no debiió haber despertado allí.

-¿Dónde estoy?-preguntó algo confundida
-En mi casa. De hecho esta es mi habitación y la cama en la que te encuentras es la mía- contestó Matt con un tono divertido
-Y qué diablos hago en tu cama!!- gritó Annie, mirando si aún llevaba su ropa puesta. Para su alivio, no tenía ningúna prenda fuera de su lugar.
-Jaja. Tranquila niña. Te quedaste dormida junto a mí en la laguna, así que te traje para acá ya que no sabía dónde vivías. tu dormiste en mi cama y yo dormí en el sofá jeje-
-Oh! Ahora entiendo...uff, que alivio. Muchas Gracias-
-Jaja, era lo menos que podía hacer. No te iba a dejar botada- dijo Matt
-Que dulce jeje. Mil Gracias-
-De nada. Y bueno veo que ya te mejoró el ánimo!- dijo animósamente Matt

Aquellas últimas palabras habían se clavado como cuchillos, directo sobre el corazón de Annie causando dolor en ella y recordando a su vez la razón por la que había llorado toda la noche.

-Emm.. Supongo. En realidad no quiero hablar de eso ahora.- Contestó un poco angustiada Annie
-Ok, no ha problema. Podemos hablar de otras cosas, pero ahora quiero que te comas este delicioso desayuno que te preparé- dijo Matt, quién había notado cierto dolor en las últimas palabras de Annie.
Al darse cuenta de que Annie no estaba bien, Matt había cambiado rápidamente de tema, para que ella le hablara de lo que le angustiaba, sólo cuando estuviera lista.

Annie desayunó y trató de no pensar en lo que le había pasado. Ahora había conocido a una persona muy dulce que la había ayudado mucho y ella se lo agradecía infinitamente.

Pasaron juntos el día hablando de cosas triviales claro, pero también conociendo un poco el uno del otro. Por supuesto Annie no mencionó en ningún momento nada relacionado con su vida pasada y menos el hecho de que ella era un ángel. Matt la hubiese creído loca si le contaba algo así.

Ya había caído la noche y era hora de que ella se marchara, pero no quería irse. Había pasado un día estupendo y en realidad se sentía bastante sola en su departamento. Matt la trataba bien y era un chico muy tierno y atento. Ella sólo quería pasar un rato más con él.
De pronto sonó su celular.

-Annie!-
-Si? ¿Quién habla?-
-¿Cómo que quién habla? Jaja, soy yo, Zach-
-Oh! Zach- dijo Annie un poco sorprendida. Extrañamente no había logrado reconocer la voz de su "amigo-novio"
-Te estaba llamando para saber cómo estabas. Pensé que te había pasado algo, ya que me dejaste plantado ayer ¿Recuerdas? Teníamos una cita.

¡La cita! Annie lo había olvidado por completo. El día en el que estaban en el café Annie se había tenido que ir repentinamente para ir a su apartamento y hablar con su hermana Jacqueline. Antes de llegar al departamento Annie le había enviado un mensaje de texto a Zach diciendole que se juntara luego en la noche. Y aquella noche había sido ayer, pero con tanta angustia por lo que había descubierto, ella no recordó la cita y simplemente salió por las calles llorando hasta que se encontró con Matt.

-Lo siento Zach! Estuve muy ocupada ayer y se me olvido por completo. Lo lamento- mintió Annie
-No te preocupes linda, podemos arreglarlo. ¿te parece si nos juntamos ahora en mi casa?-
-Emm..Ok- dijo Annie, quién en realidad no tenía ganas de juntarse con él, pero se sentía mal por haberlo dejado plantado, así que debía ir.
-Ok, te veo luego linda-
-Sip, nos vemos. Adiós-

Annie miró a Matt con tristeza, no quería despedirse de él.

-Lo siento Matt, debo irme. Pasé un gran día junto a ti y te lo agradezco mucho. Me ayudaste a curar un poco mi pena. Espero volver a verte.-
-No te preocupes Annie, para mí ha sido un placer. Al ver si algún día nos juntamos. Cuídate mucho.- contestó Matt dedicandole una dulce sonrisa a Annie

Ella se acercó un poco más a él, indecisa al no saber de qué forma debía despedirse. Quería darle un abrazo pero no estaba segura si era lo indicado para el momento. Él como si le hubiese leído el pensamiento, se acercó a ella y la envolvió en sus brazos, dándole un cariñoso abrazo de oso.

Cuando Annie llegó a casa de Zach, él al estaba esperando con un ramo de rosas
-Wow ¿y esto por qué es? Debería ser yo la que te regale algo. Después de todo, yo te dejé plantado.- dijo Annie
-Jaja, eso no importa, ya pasó. Sólo quería darte algo que demostrara cuánto te quiero. De eso se trata ¿no?- dijo Zach

Annie ni supo qué contestar. En realidad aquellas últimas palabras tenían un lindo mensaje, pero no había sonado tiernas ni convincentes. Era como si Zach hubiese estado recitando de memoria algún poema o libreto de una obra de teatro.

Él la tomó por la cointura y la atrajo hacia sí. Ella pasó sus brazos por detrás del cuello de Zach y lo miró directo a los ojos. Por un momento, Annie creyó haber visto un color rojizo casi como el fuego tras la pupila de Zach, pero cuando ella se quiso fijar de nuevo para ver con más detalle, el color rojo había desaparecido de sus ojos.
Annie hizo caso omiso a lo que había visto y besó a su chico cariñosamente.
Permanecieron un rato abrazados. En ese instante Annie vio un extraño tatuaje en el hombro de Zach. Eran dos grandes alas negras flotando sobre gigantescas llamas de fuego. Aquel tatuaje le hiso recordar el relato de su hermana y cómo ella había quemado su casa.
De pronto lo supo.

De un salto se soltó de los brazos de Zach.
-¿Qué pasa Annie?- dijo él, intentando tomarla de nuevo por la cintura.
-Suel..tame..-
-Eh?-
-Tu.. eres..-

Annie no pudo terminar la frase. Un golpe en su cabeza y Annie se sumió en la profunda oscuridad de su mente...
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Una Triste Noche

-"Angel de la Luz, mataste a tus padres, te odié, quemaste tu casa..."- Aquellas palabras y muchas más que había mencionado su hermana en la nefasta conversación que habían tenido horas atrás, resonaban en su mente mientras corria sin rumbo alguno, en plena oscuridad por las calles de la ciudad.

Annie corría sin poder olvidarse de todo lo que había descubierto, mientras miles de lágrimas brotaban de sus hermosos ojos azules. Se odiaba, se odiaba por ser lo que era. Maldecia en su mente el haber nacido y la ira la llenaba por completo. En aquel momento de tanta frustación lo unico que quería era vengarse del maldito ser que había convertido el resto de su vida "humana" en un infierno.

Quería encontrarlo y masacrarlo a golpes, sabía que tenía ciertos poderes algo sobrenaturales como lanzar bolas de fuego o volar con sus resplandecientes alas ya que su hermana se lo había contado, pero no tenía la menor idea de como hacerlo. Aún así, lo unico que quería era matar.

Luego de más o menos una media hora corriendo con la mirada fija en suelo y el maquillaje totalmente corrido de tanto llorar, sintió como chocaba contra un cuerpo alto y musculoso. Miró hacia arriba y se encontró pegada contra el pecho de un chico que la miraba algo asustado por la cara que ella llevaba. Seguramente el aspecto de Annie en aquel momento era desastroso.

-Por Dios! ¿te ha pasado algo?- le preguntó el chico muy preocupado.
-Eh..mm.-

Annie apenas contestó, estaba en tal estado de descontrol, que sin importarle se lanzó a los brazos del chico y lloró descontroladamente. Él aún la miraba preocupado, pero comenzó a acariciarle la cabeza dulcemente para tranquilizarla.

-Tranquila, ya va a pasar..- le decía él de forma muy tierna

Increíblemente, aunque apenas se habían conocido en ese instante, el tono de voz de aquel chico y las tranquilizadoras palabras de él, hicieron que Annie pudiera calmarse un poco. Cuando él la vio un poco más relajada, le dijo:

-Soy Matt, ¿cómo te llamas tú?-
-Annie.. es decir Anabelle, pero.. amm.. solo dime..Annie.- contestó entrecortadamente ya que ella aún sentía un pequeño nudo en su garganta.
-Lindo nombre jeje, ¿quieres que te lleve a tu casa?- le dijo amablemente Matt
-Mmm.. la verdad no.. necesito ir a otro lado..algún lugar al aire libre.. que no conozca.. necesito pensar.-
-Ok, ¿qué te parece si te llevó a un lugar muy hermoso que yo conozco?-
-Creo que eso estaría bien-
-Ven conmigo, estacione mi auto cerca de aquí-
-Ok-


Juntos subieron al auto. Hasta ese momento Annie no se había dado cuenta de lo guapo que él era. Era alto, musculoso, se veía más o menos de unos 25 años. Annie no podía distinguir claramente el color de sus ojos, al parecer eran grises, algo bastante inusual pero muy cuativador.Tenía el cabello corto y oscuro y su rostro era muy dulce.

Matt manejó como una hora por un hermoso camino a través del bosque, Annie no mencionaba palabra alguna, iba sumida en sus propios pensamientos. Matt tampoco decía ninguna palabra, el silencio era extrañamente cómodo. Por fin llegaron al lugar. Era una pequeña laguna de agua cristalina, que provenía de una preciosa cascada y todo se encontraba rodeado por árboles.
Annie bajó rápidamente del auto y sin importarle corrió hacia la laguna y se tiró para nadar.
Matt, algo sorprendido por la repentina reacción de ella, se tendió a orillas de la laguna con la cabeza hacia arriba contemplando el oscuro cielo estrellado que se veía increible esa noche.
Annie salió del agua y se sintió un poco más liberada de aquellos malditos pensamientos que la habían atormentado minutos antes. Caminó lentamente hacia el lugar en el que se encontraba Matt y sin siquiera sentir verguenza o nervios se tendió a su lado acurrucandose en su pecho.
Como un acto reflejo, Matt la abrazó y ella le susurró al oído:
-Gracias..-

Así estuvieron largo rato, hasta que el cansancio dominó a Annie por completo, haciendo que ella se quedara profundamente dormida acurrucada en aquel chico, que tan dulcemente, esa triste noche la había hecho sentir...feliz.
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Atencion: Para todas mis seguidoras!

Hola! bueno, al fin me he podido conectar y mañana mismo me pongo al día con el 8vo capitulo para qe puedan leerlo :)

Pero a lo qe voy con esta entrada es qe, hoy entre al blog y me he encontrado con la sorpresa de he recibido mas de 1000 visitas! jeje
Sii! :D la verdad es que estoy muy contenta porque el blog lo cree hace poco y veo qe a muchas les ha gustado, asi que más de mil visitas para mí significa mucho.
Es por eso qe quise escribirles hoy esta entrada, para agredecerles mucho mucho mucho por leer y comentar mu blog, en serio eso me pone muy contenta!!

Asi que aquí les dejo una pequeña imagen qe encontré muy linda y qe aproveché para ponerle un mensaje de agradecimiento para todas ustedes =)
Espero qe les guste ^^


Cuidense, un beso!!

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